Copyright @ 2010 Por Diego Andermatten y Paola A de Andermatten
Vale mas una puerta cerrada por DIOS, que una abierta por el diablo.
Si quieres estar desanimado mírate, si quieres estar decepcionado mira a los hombres, pero si quieres ser salvo mira a Jesús
¿Quieres ayudar? Entonces involúcrate con quien necesita ayuda. ¿Quieres hacer la diferencia? Sé diferente
. ¿Quieres ser usado por Dios? Ponte a disposición
Con Jesús, jamás una desgracia será la última noticia.
Dios no habla con PERSONAS APRESURADAS Y SIN TIEMPO.
Debemos orar siempre, no hasta que Dios nos escuche, sino hasta que podamos oír a Dios.
Moisés gastó: 40 años pensando que era alguien, 40 años aprendiendo que no era nadie y 40 años descubriendo lo que Dios
puede hacer con un NADIE.
Solamente soy un detalle, pero con Jesús, hago la diferencia.
La fe no nace con una cantidad de hechos que una persona escucha acerca de Dios. Hay personas que se convierten con un folleto solamente, mientras otras irán al infierno conociendo
la Biblia entera .
Nada está fuera del alcance de la oración, excepto lo que está fuera de la voluntad de Dios.
Perdonar , es la mejor manera de vengarse.
La Fe , se rie de las imposibilidades.
La tristeza mira hacia atrás, la preocupación mira alrededor, la fe mira hacia arriba.
No es tu APTITUD, si no tu ACTITUD, lo que determina tu ALTITUD.
NO CONFUNDAS LA VOLUNTAD DE DIOS, CON EL PERMISO DE DIOS, NO TODO LO QUE
OCURRE ES DE SU VOLUNTAD, PERO NADA OCURRE SIN SU PERMISO.
Uno no cree realmente a Dios, hasta que uno cree que Dios puede hacer lo imposible.
Simplemente mire la Palabra de Dios y notará dos características: una, que es muy fácil de entender, y dos, que es de gran calidad.
Las parábolas de la Palabra de Dios nunca serán enigmas. Dios no intenta hacer de Su Palabra un enigma, por ello Su Palabra es clara y legible.
Cualquiera puede contar las semillas de una manzana, pero solo Dios sabe cuantas manzanas hay en una semilla."
"Dios está mirando siempre al hombre, aunque el hombre, para pecar, cierre los ojos para no ver a Dios."
“Siendo propiedad del Señor Jesucristo a gran precio adquirida, no debemos ser esclavos de Satanás ni de hombre, sino señores verdaderamente libres que no sirven al pecado sino al Señor Jesús.”